jueves, 20 de septiembre de 2012

Condenados dos exjefes policiales por adueñarse de objetos de los registros

La Audiencia impone nueve años de cárcel a un exinspector de la Udyco por simular, además, una operación antidroga y dejar libre a un confidente 

La Audiencia de Málaga ha decidido condenar a los dos exjefes policiales de la Udyco que fueron juzgados la pasada primavera por adueñarse de objetos intervenidos en los registros, así como simular operaciones antidroga, realizar investigaciones privadas utilizando recursos de la policía, además de liberar a un traficante para utilizarlo de confidente. 
 
La sentencia impone al exinspector jefe de Marbella Carlos F. nueve años de prisión, además de treinta de inhabilitación. Al segundo policía, el exinspector jefe de la Udyco Costa del Sol, José Alfredo M., le condena a seis meses de cárcel y dos años y medio de suspensión de empleo y cargo público. El tercer acusado, el supuesto confidente, recibe una pena de tres años de prisión.
 
 
Los hechos se remontan a 2006 cuando una investigación de Asuntos Internos llevó a la detención de los dos exjefes policiales por presuntas irregularidades en el desarrollo de su trabajo.
 
Ahora la sentencia considera probado que Carlos F. se adueñó del reloj, valorado en 20.000 euros, que había perdido un presunto traficante en un forcejeo durante su detención. El entonces inspector negó la existencia del reloj, aunque luego, ante la reclamación del abogado del arrestado, lo devolvió informando de que lo encontró en el registro de un coche.
 
Además, Carlos F. no cumplió la orden de captura que pesaba sobre un presunto traficante, el también condenado Ottone I., y le dejó libre para utilizarlo como su confidente. El tribunal considera que no ha quedado probado que su superior, José Alfredo M., autorizase la libertad de aquel.
 
La Audiencia de Málaga condena también a Carlos F. por provocar una supuesta operación antidroga en colaboración con Ottone I., quien le sirvió de contacto con los traficantes. El policía dio orden de detener a los compradores, mientras que su confidente se marchaba con una bolsa con el dinero. El agente montó una falsa persecución y aunque se desconoce, según la sentencia, la cifra exacta que los compradores entregaron, la resolución añade que no fue inferior a 6.000 euros. Carlos F. redactó el atestado policial silenciando la participación de Ottone I. como señuelo para engañar a los traficantes.
 
Además se condena a este policía por adueñarse de un maletín de marca, valorado en 1.200 euros, intervenido en otra operación policial. Igualmente permitió que José Alfredo M. se llevara a su casa un televisor intervenido por funcionarios de la Udyco durante el registro de una vivienda en Marbella. El tribunal considera que se trata de un delito de malversación de efectos públicos por el que se condena al exinspector jefe, quien con el pretexto de que el aparato estorbaba en la Comisaría, se lo llevó a su domicilio para destinarlo a su uso y disfrute particular. El policía tuvo el televisor un mes y medio en su casa y lo devolvió cuando el juzgado ordenó restituirlo a su propietaria tras la reclamación de su abogada, aunque, según el tribunal, la voluntad de José Alfredo M. «era utilizarlo todo el tiempo que pudiera». A este policía se le condena también por utilizar recursos públicos materiales y personales (funcionarios de policías) para realizar una investigación de naturaleza privada para unos amigos rusos, consistente en vigilancias. La sentencia destaca que no se sabe si el entonces inspector jefe de la Udyco Costa del Sol obtuvo beneficio económico por ello ni está cuantificado los gastos que generó al erario público.
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario